Ya no resulta tan raro que las amigas maduritas del barrio, las mismas que hasta ahora veíamos tomando el café y charlando tranquilamente después de llevar a sus hijos al colegio, se reúnan también para otros menesteres.
Estas dos mujeres proponen a sus maridos montarse una orgia entre los cuatro, ellas son muy guarras y calentorras y siempre habien tenido esa fantasia.