Marta es una experta abogada de separaciones y conflictos matrimoniales, madurita y con mucho vicio. Divorciada hace años le gusta disfrutar de la vida y de las buenas pollas.
Esta rubia trabaja en una tienda de antigüedades, y es una adicta el sexo, por eso siempre que entra un cliente guapo se interesa mas por follarselo que por venderle algo. Y claro despues de echarle el polvo del siglo al cliente ya no le interesa para nada el comprar.